SANTA ROSALIA, PATRONA DE PALERMO

UNA CIUDAD Y SU FIESTA

LOS TESTIMONIOS DE LOS GRANDES VIAJEROS


El 384 Festino de Santa Rosalia


Un acontecimiento, religioso y festivo al mismo tempo, en un espectacular desfile de trajes, principalmente por tres carros de triunfo (entre ellos el del año pasado, firmado por Jannis Kounellis y lleno de cristales Swaroski) con sendas Santuzze, que se desarrollará a lo largo del Cassaro, el antiguo corazón de la ciudad, hasta el mar. Entre las más antiguas y fascinantes fiestas populares del Mediterraneo, el Festino ve cada año – en la noche del 14 de julio – centenares de miles de espectadores, entre ciudadanos y turistas, que asisten a un acontecimiento en el que devoción y espectáculo se juntan en una larga noche de sabor mágico, que ha encantado a los viajeros de todo el mundo. El Festino recuerda la terribile epidemia de peste que afectó a Palermo en 1624 y su curación gracias al "milagro" atribuído a Rosalía, noble joven normanda, hermitaña, que vivió cinco siglos antes, cuyos huesos se encontraron en el Monte Pellegrino, que domina la ciudad.

La edición 2008 – concebida y dirigida por Alfio Scuderi – está dedicada también a los secuestrados de todo el mundo. Con su fiesta, en efecto, Palermo hace suya la iniciativa internacional Light to freedom (Una luz por la libertad) para no olvidar a las víctimas de tan horrendos crimenes: en la noche del 14 de julio, al final del desfile, se encenderá una gran luz a los pies de Monte Pellegrino hacia el santuario de la Patrona. Serán cuatro los momentos principales del espectáculo, bajo el titulo de La Santuzza – Rosalía, rosa además de las espinas: la oración en los Jardines de la Catedral, el desfile a lo largo del Cassaro y el paso, con parada, en los Quattro Canti y la "liberación" en Porta Felice.

Por último, la fiesta popular en el Foro Itálico, con los espectaculares fuegos artificiales y dos conciertos, uno con Nino D'Angelo, el otro con los Tinturia.
Pero los protagonistas serán en mayoría artistas palermitanos y sicilianos: Pino Caruso, Claudio Gioè, Paride Benassai, Gino Carista, Giacomo Civiletti, Giorgio Li Bassi, el grupo musical de los Sun, el Coro Polifónico del Balzo, la Banda de Palermo, Elisa Parrinello con la Piccola Orchestrina Ditirammu.
El final del desfile, en Porta Felice, se confiará a un rap contemporáneo, que se realizará en las palabras de Vincenzo Pirrotta y en la música de un pianista acrobático, Salvatore Bonafede.

En espera de la noche del 14 de julio, por fin, por cuatro días (del 10 al 13) plazas y patios del centro histórico verán unos veinte espectáculos, sobre todo conciertos de música popular y cuentos de devoción, a cargo de artistas palermitanos, duchos especialmente en el estudio y en la busqueda de esa tradición de siglos.