ESPACIOS HISTORICO-MONUMENTALES RECUPERADOS

 

El atrio de Palacio Bonagia

Testimonio barroco entre los más bellos de Sicila, el escenográfico atrio se utiliza en verano para espectáculos, conciertos y otras manifestaciones culturales. Se encuentra en piena via Alloro (en el corazon de la Kalsa) en la que en el siglo XVIII, con la via Lungarini, era la calle de las más bellas mansiones de la aristocracia palermitana.

El palacio Castel di Mirto Bonagia perteneció a la familia Stella y Valguarnera, duques de Castel di Mirto y barones de Bonagia. En el año 1750 Nicolò Palma renovó la fachada a lo largo de la calle. Y ocho años más tarde Andrea Gigante proyectó el atrio con una original escalinata en mármol rojo, escudado por un elegante marco al estilo de Serlio: es decir un espacio dividido en tres partes, con las entradas laterales cornisadas y la central con arco sostenido por columnas; el arco quedaba encabezado por una movida barandilla (de la que queda un fragmento) y todo el atrio estaba adornado de finos estucos de estilo rococó. El palacio ha sufrido daños muy graves por los bombardeos de la última guerra y por el terremoto de 1968.

El ambiente de los espectáculos, todo al aire libre, consiste en el cortijo interno. Doscientos plazas de asiento en la platea. Como fondo escenográfico tenemos la doble escalinata en mármol rojo que, justo al final del atrio, anunciaba el lujo de los salones del interior.

 

El conjunto de Santa Ana la Misericordia

Colocado en el corazón del centro histórico, donde se encuentra el antiguo mercado de Lattarini, el conjunto de Santa Ana la Misericordia queda formado por el ex convento franciscano de la iglesia de Santa Ana, una de las más escenográficas del barroco palermitano, y por el cercano palacio Bonet, ubicado en frente de la plaza Croce dei Vespri y del palacio Ganci- Valguarnera, del siglo XVIII.

Se trata de la mayor obra de restauración desde la post - guerra hasta hoy en el centro histórico de Palermo. Una obra de extraordinaria importancia histórico-arquitectónica, que abarca edificios desde el siglo XV al siglo XVII, y que será dentro de poco la nueva sede de la Galería municipal de arte moderno “Empedocle Restivo”, desde su creación (casi hace cien años) ubicada en el salón del Teatro Politeama. El museo se organizará en tres plantas con casi 4.700 mc de superficie total, calculando ambientes internos y externos.

El conjunto de Santa Ana mantiene los caracteres de la arquitectura residencial de finales del siglo XV, en estilo gótico-catalán, con algunas bíforas sacadas a luz (palacio Bonet); y de residencia conventual del siglo XVII, que se extiende alrededor de un magnífico claustro de planta cuadrada, con columnas de mármol gris y arcos de todo punto, con un portal de entrada, de estilo manerista, de primeros del siglo XVII.

 

El conjunto de Santa Maria de Montevergini

El conjunto comprende la iglesia del mismo nombre del siglo XVII y una amplia parte del convento, de origen del siglo XV. Se encuentra en una fascinante plazoleta a la espalda de la Catedral, a pocos pasos del Corso Vittorio Emanuele. La obra de la iglesia se proyectó por el arquitecto jesuíta Lorenzo Ciprì en el año 1687, y seis años más tarde se continuaron por Andrea Palma. Se le deben a él la decoración escultorea de la fachada y de las paredes del interior, y también el plan general para los marcos de los frescos, en la parte debajo del coro y en la bóveda, hechos por el pintor flamenco Guglielmo Borremans en el año1721. En 1716 proyectado por el padre crucífero Giuseppe Mariani, se realizó el campanario a la derecha de la fachada, con una pequeña cúpula de mayólica. Otras modificaciones tuvieron lugar entre finales del siglo XVII y mediados del siglo XIX, entre ellas la reconstrucción en formas neoclásicas y de mayores dimensiones de la capilla mayor con proyecto del real ingeniero Luigi Del Frago. Las obras se terminaron en 1802, con los frescos monocromáticos realizados por Giuseppe Velasco, que substituyeron a los de Antonino Grano(1704).

En el interior de la iglesia reestructurada y sometida a restauro conservativo, se ha preparado una estructura teatral modular fungible con escenario y sala para unos doscientos espectadores, la que el Alcalde ha calificado “la casa de teatro palermitano”. Mientras en un espacio adyacente, en el area del convento, se ha realizado un “atelier” para exposiciones y recitales y un “wine bar” all’aire libre.

 

El ex Depósito de locomotoras en Santo Erasmo

El ex depósito locomotoras en via Messina Marine, cerca del pequeño puerto de Santo Erasmo, es un ejemplo interesante de arqueología industrial, recuperado por la Administración municipal y utilizado como edificio con funciones culturales (exposiciones, conciertos, espectáculos). Consta del elegante espacio principal que se extiende por 48 metros de largo y 30 de ancho, y de un pequeño edificio de servicio, unido al anterior.

La estructura intererior del cuerpo central se distingue por un sistema particular de pilastres y capiteles. En la parte superior del ambiente se nota un entre cruce original de cerchas de acero, con cubierta de faldones inclinados. Son caracteristicas también las columnas de hierro fundido, todas ellas renovadas y colocadas en fila, y el suelo del area externa, en piezas de mármol Billiemi.

La creación del ex Depósito de locomotoras remonta a finales del siglo XIX y está en relación con la construcción de la línea ferroviaria de vía estrecha Palermo-Corleone, cuyo trecho Palermo-Villafrati se activó en junio de 1866, pocos días después de la inauguración de la estación central.

Es probable que el gran espacio haya tenido en algunos periodos una destinación doble:depósito de mercancías y estación de pasajeros, además de depósito de locomotoras.

 

El jardín de la Zisa

Un espacio a medida humana, sumergido en la historia, entre esencias mediterráneas y juegos de agua. Fragmento del legendario e inmenso Genoard normando (“Paraiso de la Tierra”) el gran parque real de caza, creado en el siglo XII, constituye un ingres espectacular al monumento de la Zisa (del árabe “al aziz” “la esplendorosa”) suntuosa residencia veraniega mandada construir por Guillermo I y por Guillermo II entre 1165 y 1180.

La ejecución se basa sobra en el plan original de inspiración islámica, excepto algunos detalles contemporáneos (entre otros las instalaciones de riego y de iluminación con 236 puntos de luz). Elemento central es una gran piscina de agua de 130 metros de largo. Alrededor, cubriendo en conjunto 30 mil metros cuadrados, se alternan caminos y zonas verdes, adornadas con más de 60 variedades de plantas: arbustos, trepaderas, céspedes y flores variadas, con justa preferencia por los perfumes típicos del Mediterráneo, desde el azhar al laurel. Se han recuperado también trece “dammusi”, pequeñas extructuras de piedras levantadas entre los siglos XIV y XV, época durante la cual la Zisa se usó como cortijo agrícolo, utilizadas como puntos de información y para servicios de recepción.

 

El prado del Foro Italico

Una terraza que da al mar de 40 mil metros cuadrados de césped, con caminos, pancas y piezas de adorno, un camino para bicicletas y una iluminación (300 puntos de luz) con efectos nocturnos particulares.

El prado del Foro Italico – que se extiende donde se amasaron materiales de escombros de las ruinas de la última guerra – reúne la espléndida vista del golfo de Palermo con la trama urbana de alrededor, es decir la Kalsa, el barrio más antiguo de la ciudad, rico de testimonios históricos y arquitectónicos.

El concepto general de la ejecución, proyectada por el célebre “designer” Italo Rota, es la céramica, que representa una de las materias principales de la artesanía siciliana. Dos “totem”dorados y altos más de dos metros se encuentran al principio del camino central que conduce desde el Foro Umberto I hasta el mar, como una especie de puerta de entrada. Otros quince, colorados y esculpidos, con faz de doble cara y relieves que recuerdan la flora y la fauna mediterránea (la uva, el pulpo, ect) se encuentran colocados a los lados del camino.

De cerámica son también los azulejos, cada uno de fondo blanco con círculo colorado en el centro, que cubren los 57 asientos en la gran “plaza” delante del golfo, de casi 2.300 metros cuadrados.

A lo largo del lindero del prado frente a la calle, además, se han colocado, lo de avisadores 1.400 figuras de cerámica que reproducen el perfil del célebre busto de Leonor de Aragón, obra maestra de Francesco Laurana (1477).