Villa Niscemi

 

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es el sito Internet de un amplio proyecto
que tiene como objeto ensalzar
y defender la arquitectura histórica
italiana y Villa Niscemi es uno de los proyectos.

 

Villa Niscemi ha sido adquirida por el Municipio de Palermo en 1987 para hacer de ella una sede prestigiosa. Constituye un conjunto de gran interés así por la espléndida conservación de la parte interior como por la amplitud y belleza del parque, que, lindando con el de la Favorita, representa su natural continuación, formando con él un paisaje homogéneo.

Los orígenes de la Villa se remotan al siglo XVI y se pueden detectar en una maciza torre agrícola de base cuadrada, colocada claramente para controlar y defender una importante finca agrícola y en connexión con otras torres cercanas, especialmente con la del Monte Pellegrino, entre las más importantes de los campos de Palermo.

Alrededor de esta torre, de la que se detectan aún los restos en la esquina posterior izquierda de la villa actual, se extendió luego un amplio cortijo, caracterizado como muchos otros sicilianos, por un amplio patio cuadrado, por la construcción bien sólida de las estructuras perimetrales, por la profunda atención hacia dentro.

Durante el siglo XVIII el cortijo vino a formar parte mediante una donación, del patrimonio de los príncipes Valguarnera de Niscemi, antigua y nobilísima familia siciliana, con orígenes de Pedro de Aragón; fué transformada a fondo, tomando la forma de una verdadera villa de campo, destinada tanto al veraneo de sus propietarios como al cuidado de la amplia finca que todavía la rodeaba.

Esta última se hubiera reducido en 1799, cuando al llegar a Palermo Fernando de Borbón con su esposa María Carolina, huyendo de Nápoles por causa de la revolución, el príncipe de Niscemi, junto con otros nobles cercanos, como el marqués Airoldi, se declaró dispuesto a donar parte de sus propias tierras al rey, para que, reuniendo varios trozos, se formara en el entorno y a los pies del monte Pellegrino, un amplio parque constituyendo reserva de caza para el soberano y óasis de paz para su esposa. La donación se transformó por voluntad del rey, en una adquisición por censo, pero con renta casi simbólica, mientras que la cercana casita de la familia Lombardo “de estilo chino” se compraba para dedicarla a casa de caza y de fiestas privadas.

El terreno que quedó junto a la villa Niscemi se convirtió en el parque actual, por voluntad sobre todo del príncipe Corrado y de la princesa Maria Favara, que a finales del siglo XIX se dedicaron a ello con gusto certero, conservando por lo menos algo de las precedentes instalaciones, como la fuente, la verja que da al parque de la Favorita, la Coffee-house y dando al conjunto un aspecto romántico y anglosajón, pero también luminoso y mediterráneo, que todavía lo caracteriza. Personajes muy conocidos de la belle époque palermitana, tanto que inspiraron a Giuseppe Tomasi di Lampedusa los inolvidables personajes de Tancredi y Angelica, Corrado y Maria Valguarnera hicieron obras importantes también en la parte interior de la villa, aportando mejoras que desde entonces han tenido escasas modificaciones. Entre los amplios salones seguidos que caracterizan su planta principal, recordamos el de Santa Rosalia, por los vivos frescos trompe- l’oeil, el de las Cuatro Estaciones, por la cantidad de mobiliario, por los frescos alegóricos y por la grande escena en el fondo de Carlomagno asignando a los hermanos Valguarnera el escudo de la familia, y por fin el salón de baile, o sala verde.

En la actualidad es sede de representación del Alcalde. Además en las cuadras, cuidadosamente restauradas en julio 1998, tiene su sede el Area de servicio de Arte y los puestos públicos de consultación de Internet.

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